Luis García Montero (Granada, 1958) és un dels poetes més importants i influents dels nostres dies. Autor d’obres com El jardín extranjero, Las flores del frío, Habitaciones separadas, Completamente viernes, Vista cansada o Un año y tres meses. Es autor de la novel·la Mañana no será lo que Dios quiera. En el terreny de l’assaig és autor d’obres com Prometeo, Un velero bergantín, Las palabras rotas o Un lector llamado Federico García Lorca. Fortament compromès amb els nostres dies, col·labora regularment en diversos mitjans de comunicació i ha rebut alguns dels premis i reconeixements més importants dels nostres dies, com el Premio Nacional de Poesía, el Premio de la Crítica o el Premio Carlos Fuentes. És fill predilecte d’Andalusia i ha rebut la distinció de Doctor Honoris Causa en diferents universitats del món. Actualment és director de l’Instituto Cervantes.
MADRE
Dentro de nada,
cuando me den permiso
las estúpidas fieras de mi tiempo,
cumpliré una palabra que nunca me pediste.
Te llevaré a París.
Porque tal vez, entonces,
en los Campos Elíseos
o en las aguas del Sena,
con Notre Dame al fondo o con la Torre Eiffel,
veré de nuevo el brillo
más joven de tus ojos,
la luz adolescente
que baja del tranvía
con bolsas y comercios y saludos
y poco más de veinte años.
Hoy te recuerdo así,
como los días sin colegio,
bandera hermosa de un país difícil,
lluvia delgada de los sábados.
Nunca guardaste mucho para ti.
Ni siquiera una noche,
una ciudad o un viaje.
Tu tiempo se sentaba en nuestra mesa
y había que partirlo como el pan,
entre tus hijos y tu miedo.
Seis veces el temor
a que la enfermedad, el vicio o la desgracia
se quisieran sentar en nuestra mesa.
No vayas a salir, a dónde vas ahora,
hay que tener cuidado
con los amores y las carreteras,
deja ya la política
o la gruta del lobo.
Y sin embargo
lo que no te atrevías a pedir
duerme en el corazón de cada uno.
Porque el amor se hereda
como un abrigo sin botones,
y a mí me gustaría acompañarte
por los pasillos del museo,
más obediente y repeinado,
para encontrar en la Gioconda
el sueño y la sonrisa
de un carné de familia numerosa.
Te llevaré a París
o a la ciudad que duerme
en la taza de té de tus meriendas,
con tu cristalería
de familia burguesa
y más aspiraciones que dinero,
con tus dientes manchados de carmín,
con tus estudios de Filosofía
y Letras, je m`appelle
Elisa, j`ai cherché
la lune, la mer, la vie,
la pluie, mon coeur,
y todo se interrumpe.
Sólo somos injustos de verdad
cuando sabemos que el amor
no pasará factura.
Pero el cauce sin agua
también puede llegar a desbordarse,
como los ríos de Granada,
y a tu lado me busca
esta vieja nostalgia de ser bueno,
de no ser yo,
de conocer al hijo que mereces.
Te llevaré a París. En mi recuerdo
has aprendido algo
de lo que te olvidaste en la vida:
pedir por ti, andar por tus ciudades.
Celebrem una nova edició de la Poefesta! Vint-i-un anys fent d’Oliva la capital de la poesia, omplint de versos els seus carrers i la seua gent, convidant diversos accents, gaudint amb les diferents formes del dir, posant en valor el diàleg i fent de la paraula la nostra eina més ferma d’habitar el món. Alguns […]